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Divague: Revista de ensayo literario | Cómo terminar una relación

Cómo terminar una relación

Cómo terminar una relación B

“En el remolino de la pasión”, collage/cartón, 40×50 cm, de Daniel Neufeld.

Por Roxana Xamán

No me gusta dar consejos porque, ¿quién soy yo para decir cómo se deben hacer las cosas? Sin embargo, por mi expertise como consejera post-noviazgo, post-divorcio y hasta del Pos’ no éramos nada, pero sí, me tomé la libertad de escribir este instructivo. Una década de estudio de casos y resoluciones al frío de las chelas y al vapor del café me validan.

He escuchado suficientes No entiendo qué pasó o ¡Finalmente terminamos!, que me he dado tiempo de rastrear el origen de fenómenos como los: Qué raro que aún no borra mis fotos de Facebook o los No me aguanté y le envié un mensajito en la madrugada, seguidos del efecto: Ya somos amigos(as) o Hablamos como dos horas seguidas, para mí que quiere volver, y los Se desapareció o los Me llamó justo el día en que ya lo(a) iba a olvidar.

Con el tiempo he descubierto constantes, desde las que diseñé el método que aquí propongo. Método probado y comprobado, por si tenías duda. Espero este instructivo te sirva y la próxima vez que salgas con tus amigos a tomar una cerveza o un café puedas dejar de lado el desamor y hablar de tus estudios, el trabajo, el libro que estás leyendo, tu hobby y hasta del romance que tienes en puerta.

1. Anuncia la retirada a quien quieres dejar. Con un Ahí la vemos o un ¡Me voy!, basta. La grosería, el reniego y la justificación solo retrasan el proceso. Por supuesto que anunciar no es igual a hacer, pero con esto, te aseguro que habrás avanzado. Si no te vas, será el otro quien señale la incongruencia entre lo dicho y tus actos: ¿No dijiste que te ibas?, ya te estás tardando. Eventualmente, por decisión propia o ridículo tendrás que partir.

2. Borra a la persona en cuestión de tu agenda de teléfono. Hazlo una vez en la calle, con la puerta cerrada, en el hastío del después del trabajo o del fin de semana largo. Irse no es terminar si sigues en contacto por teléfono o WhatsApp. Recuerda que hoy en día el chat virtual es como la antigua charla de café.

Imaginemos que el paso dos está salvado. ¿Seguro que no usaste la trampa de colocar un sobrenombre al número en lugar de borrarlo? Algo así como un NO LLAMAR en lugar de BEBÉ o un NO CONTESTAR en lugar de AMOR.

3. Se dan casos de quien, débil de carácter, deja a la persona como “Conocida” en Facebook y se inventa cajas fuertes de cartón en donde mete las fotos y los objetos en estado de abandono de hogar, envuelve la caja en cinta y con eso ya se considera a salvo. Debería señalar esto como un gravísimo error, pero como de seguro no es tu caso, no perderé tiempo en ello.

4. Encima recuerdos. ¿Cómo? Si fuiste al estreno de Whiplash con la persona en cuestión, renta Whiplash por un mes y vela con quien se te pare enfrente; durante el mismo periodo de tiempo ve al cine con una persona del mismo género que aquella a la que estás por sacar de tu vida, entren a ver cualquier película mientras se proyecte en la misma sala en la que viste Whiplash y repite el ritual: palomitas, refrescos, chelas, cama. Así haz con el restaurante, el libro, el viaje, la cotidianidad entera si te es posible… Esto, con un 100 por ciento de confiabilidad, te llevará a la dejadez absoluta.

Llegado el momento en que no sepas cuándo, cómo ni dónde fue que estuviste ni con quien, si dijo o dijeron, si hubo o no hubo… ¡Felicidades! Llegaste a la meta: eres libre, single, sin compromiso, disponible.

Advertencia: a algunos les pasa (seguro que a ti no) que por tanta lejanía y olvido, durante la limpieza del fin de semana, se topan con una caja de cartón envuelta en cinta canela, que abren porque quien sabe qué tenga adentro. Segundos después las fotos y la textura de la ropa interior de la o el ex se les estrellan en la cara como payaso con resorte, esto vuelve irremediable una llamada al “NO LLAMAR” o un mensaje por WhatsApp al “NO CONTESTAR” en el que, sin ninguna segunda intención (sí, cómo no) ofertarán la ida al cine. Espero no sea tu caso, porque de ahí pal real, ni cómo ayudarte.

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